27.3.06

Tiempo fuera

Ya no huyo, pero tengo el mismo deseo de retirarme un rato del mundo conocido, de regresar al campo e invertir el tiempo en la naturaleza, en las contamplaciones de antes. Dormir.A la vez me gustaría poder hacer algo más productivo. Empezar mis clases de danza, reportear, trabajar con gente. Pero honestamente siento que no tengo ánimo ni energía para ir siquiera a mis clases de inglés.
Tengo varios meses diciéndome a mí misma que necesito un Miyagui, como el de las películas Karate Kid, que es imprescindible un claustro tibetano como los de una de esas películas. Retiro y reflexión, pero no quiero ni puedo desconectarme por completo. Debo trabajar para mantenerme al día y parte de lo que me gustaría hacer es trabajar en algunas cosas. Tiempo fuera para hablar con el manager y negociar mi próxima jugada.
En muchas películas, los protagonistas pasan por una etapa en la que deben forzosamente hacer una parada en lo que estaban haciendo porque ya no les resultaba tan provechosa o porque tenían un desastre en sus manos.Y aunque al principio les parecía espantosa la idea, resultaban felices al final de la película. Ya sé que el cine es ficción, pero de casualidad ¿eso no podrá ser real alguna vez?

No hay comentarios.: