1.8.05

Cumpleaños triste

Hay una canción infantil que siempre me dio ganas de llorar: "Amigo Felix, cuando vayas al cielo quiero sólo un favor. Quiero ir contigo a jugar un ratito con el osito de la Osa Mayor".
Hoy me acordé de ella porque la estoy cantando. Yo deseo ir un ratito a jugar con Angélica como antes, como cuando metíamos bombas de agua en las camisas y pretendíamos tener senos, como cuando armábamos un gran berrinche para que nos llevaron al circo o cuando montábamos una orquesta improvisada con las ollas de mi tía y un tambor de plástico que le regaló algún amigo de la familia.
Hoy Angélica cumpleaños. Cumpliría 21. Y en vez de las grandes fiestas que se organizaban desde que nació, hoy hay un rosario en su iglesia favorita. Espero que la esté pasando mejor en la rumba sin horario de la eternidad. Yo, mientras tanto, me haré la loca. Me olvidaré de los aniversarios anteriores -sólo por hoy- y pretenderé que es un lunes cualquiera, un primero de agosto cualquiera.
No quiero llamar a mi casa en Calabozo. Toda la familia estará en pleno llanto. Yo no quiero hundirme en el dolor como lo hacen ellos. Quiero asumirlo, aceptarlo, asimilarlo. Porque quiero que Angélica cumpla su destino y quiero yo seguir con el descubrimiento del mío.
Tal vez tú, Ángel Angélica, pases un feliz cumpleaños. He oído decir que los ángeles están como les dá la gana. Pero nosotros, los que nos quedamos de este lado del universo multidimensional, estamos tristes porque no estás. Paradójico, ¿no?
Mi regalo de cumpleaños este año sería una cajita de flores, un paquete de hojas y sobres para cartas y un beso (el que no pude darte antes de morir).

2 comentarios:

Anónimo dijo...

....Angèlica seguramente estarà jugando con mi bebè..espero que no la saque de sus casillas con sus travesuras

Lejana Poulain dijo...

Ebe, mi prima estará encantada de tener un bebé con quien pasar el rato. Es maestra de preescolar y de seguro ya le está enseñando las letras.
Un beso. Gracias por acercarte a leer un lamento al aire.