(Maga, también compartimos la fascinación por ellos)
¿Qué más puedo hacer? Me encantan.
Tienen un no sé qué en su propia concepción del mundo que les admiro, a los realmente inteligentes, a los que son capaces de mezclar la sensibilidad femenina con la acidez poco usual entre las mujeres y la desfachatez masculina, con el descaro de la picardía y la convicción de que su moral interna les trae momentos increíbles para recordar y no le hace daño a nadie.
A mí me encantan los cuerpos de hombre. Son definitivamente tentadores. Los homosexuales no son la representación exacta de la masculinidad clásica, a pesar de que su cuerpo esté dotado con armas varoniles. No corresponden al concepto antropológico del hombre con roles únicos y estructura del pensamiento encasillado.
Tal vez lo que más me guste de los chamos en los que me he fijado es la libertad que se permiten de ser ellos mismos, de vivir la locura de sus pensamientos, aunque puedan estar enmarcados en el sufrimiento. Es la risa que intenta sobreponerse a todo y es ese entusiasmo por vivir, esa aceptación personal por encima de las palabras ajenas.
Varias veces me han gustado chicos homosexuales. Desconocía la preferencia sexual de la mayoría -aunque no han sido muchos la estadística obliga a usar esta frase-, o tal vez no me quise dar cuenta de sus señales secretas porque confiaba en que serían para mí. Jamás intenté cambiarlos, sencillamente me tocó aceptarlos como son (imposibles de atrapar por mis curvas, justo como otros heteros que resultan alérgicos a mí). Uno de ellos fue mi primer novio -cayó en mis redes pero después prefirió otro tipo de telaraña- y es ahora uno de mis mejores amigos.
A veces bromeo con que seré escogida -no es un sustantivo para ofender, aclaro previamente- 'maricómetro' oficial de la comunidad GLBT. Si me gusta un hombre, probablemente sea gay. Pero siempre termino con los vernáculos que se permiten a sí mismos la libertad de pensar, que no ven con sorpresa que también tengo esa potestad. Con ellos comparto la cama y con mis amigos homosexuales, los comentarios.
3 comentarios:
Amiga tenga cuidado con ese radar que le está fallando! Yo, los huelo a mil metros de distancia... Uf! los detecto aunque me pele una vez...
Como amigos excelente! aunque son un poco histericas!
besos
Caribbean
necesito que me ayuden; me gusta un niño pero todos dicen que es homosexual, a veces siento que si es, pero aveces no se comporta como tal, ha intentado besarme, no se que hacer, me gusta mucho, pero el le cuenta a mis amigas que no quiere nada conmigo, que cuando me besa lo hace para olvidarse de sus problemas, que cuando lo hace es una forma de desestresarse, yo se que siente una atracción hacia mi persona, pero a veces actua como gay y todos me dicen que no sea tonta y que me de cuenta de que si es homosexual, ya no se que hacer porque creo que me estoy enamorando de el, ayudénme porfavor! ¿ustedes que opinan?
Gay o no, el niño en cuestión no te está tratando con el respeto que mereces. Besarte como vía de escape a sus problemas es una total descortesía por tus sentimientos. Si le dice a tus amigas que no quiere nada contigo, es un cobarde incapaz de decirte las cosas en tu cara pero que pretende hacerte llegar el mensaje con tus allegadas. Créeme, he pasado por la situación y sé que no es fácil deshacerse de ese sentimiento. Pero todo pasa, no te vas a morir de amor aunque lo parezca. Y probablemente te siga gustando el personaje -por lindo, por inteligente y otras tantas cualidades- pero la mejor persona para estar con una es quien lo quiere. Detallazo... si no tiene el don de quererte y no tiene la valentía de asumir su posible sentimiento hacia ti, no vale la pena. Busca a tus amigas, ahoga la pena en alcohol, cine, danza, playa y demás. Pero supéralo. Aunque sólo se vean sapos en el panorama, una nunca sabe cuándo aparece el príncipe.
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