14.6.05

Hablando sola

No es extraño. Ya es bastante usual que hable sola en medio de la calle, esperando el vagón del Metro o en mi cuarto a cualquier hora.
Siempre me digo que es normal, que todo el mundo habla solo en algún momento, que lo que pasa es que hay tantas cosas en mi cabeza que tengo que decirlas para que no ocupen demasiado espacio, que hay palabras que expresan un sentimiento que debo exteriozar o me desmayo -en especial en el Metro-.
Pero la verdad, empiezo a creer que hablo sola demasiadas veces, que ya es costumbre no tener con quién hablar más que conmigo misma, con Almohadita (mi almohadita fiel) o con Camus (un cáctus que ha sobrevivido a mis olvidos). Claro, siempre hablo con Dios y Él me responde a su manera. Y sí, tengo amigos, conocidos, familiares, compañeros de trabajo y de residencia. Hay una iglesia con cura a una cuadra de mi casa y existe el blog. Pero sigo sintiendo esa increíble sensación de soledad, sola desde adentro.
Yo no sé si el resto de las personas sentirán lo mismo en algún momento. Pero sé que yo, la siempre independiente, necesita a otro ser humano que esté cerca o lejos en cuerpo, pero que definitivamente esté cerca en alma. A veces creo que la sensación se debe a que hace tiempo vivo lejos de la familia, otras veces digo que es porque no me consigo un novio ni siquiera uno modelo 'powerpoint' que sólo sirven para presentaciones. ¿Será mi carácter que aleja a la gente? Lo cierto es que me estoy cansando de hablar sola. Una vez un señor en la calle que me encontró flagrante peleando conmigo misma, me dijo 'tranquila, hija, todos en algún momento hablamos solos'. Lo que él no sabía es que lo mío es costumbre. ¿La soledad del alma se quitará con fisioterapia grupal o es una enfermedad psíquica?

1 comentario:

Carmelo Lattassa dijo...

Bueno lejana, yo soy solo un gordito, un gordote más bien, un tipo de 130 kilos en 1 metro ochenta... Y después de mucho andar, por fin conocí a alguien y me enamoré, a quien no le importó que estuviese bueno, ni que no fuese demasiado inteligente, o que no tuviese billete. Su amor me ha hecho mejor persona, no sé, creo que es cuestión de tener paciencia. De controlar un poco las hormonas que a veces nos juegan malas pasadas. Imagínate si Juana de Arco conquistó Orleans en pleno efluvio hormonal, no quiero decir lo que le puede hacer a la gente joven. Te lo digo yo que pasé por ahí...
No sé como decirte que aunque no te conozca, sé que hay gente que te quiere, y seguro que hay gente a la que tu quieres... No sé imagino que cuando estés preparada, entrarás en la idea del amor...