Hoy me acordé de ti, de la textura y temperatura de tus manos, el sonido de los huesos de tus pies al girarlos después del sexo. Bebo de tu recuerdo como una de las pocas cosas que me gustan de lo que viene a mi mente a veces. Tal vez se deba a que eres el único cuerpo que tengo en mi memoria porque eres el único que he tenido verdaderamente tendido ante mí, abrazado a mi lado, cariñoso junto al espejo.
Y decidí invocarte para ver si podía repasar esa escena, como si nunca nos hubiéramos ido. Luna llena, vino blanco, mi tez morena y tu piel enharinada... Y bebo de tu cuerpo lo que tus labios no me dicen.
1 comentario:
te dejo un saludo apresurado...
Publicar un comentario